Origen de la Dehesa
Los orígenes de la dehesa como la conocemos hoy se remontan a la reconquista. Los ganaderos locales empezaron a vallar sus propiedades para protegerlas del ganado que realizaba la trashumancia. Durante siglos se han dado dos tipo de explotaciones ganaderas: permanentes y trashumantes. Las sedentarias corresponden a las ganaderías establecidas en un territorio sin que se muevan de el durante todo el año. Por contra, las trashumantes se desplazaban durante los meses de verano hacia pastos más frescos. Por la provincia de Salamanca pasaban ganados trashumantes desde Extremadura hacia el norte de Castilla y León. Principalmente rebaños de ovejas merinas, aunque también se realizaba con vacas. En cambio, la oveja castellana, que es la autóctona de Salamanca, aguantaba bien el verano sin necesidad de moverse.
Estos movimientos de ganado en su origen se hacia de forma libre, sin vías establecidas para su paso. Causando multitud de conflictos entre ganaderos trashumantes, agricultores y permanentes. Pero en la Edad Media, concretamente en el año 1273 se creó el Concejo de la Mesta para regular ese movimiento de ganado, creando las vías pecuarias: cañadas, cordeles y veredas. Comenzando la construcciones de muros para delimitarlas y por consiguiente, iniciando las primeras fincas cerradas.
El termino dehesa procede de la palabra defesa que en latín significa defensa o terreno acotado para su uso de los pastos. Ya lo romanos utilizaban cercados hechos con muros de piedra para la defensa de sus caballerías. Siendo estas denominadas defesas. Con el paso de los siglos el termino evolucionó hasta dehesa.
La dehesa la conforma un bosque mediterráneo modelado al antojo y necesidades del ser humano, adaptando el bosque para uso agrícola, ganadero y forestal. El sistema de aprovechamiento de la dehesa se denomina agrosilvopastoril por sus múltiples usos. Es un ecosistema donde conviven animales domésticos y salvajes en armonía. Salvo cuando los depredadores atacan a los domésticos, que ocasiona algunos conflictos con los ganaderos. Sobre todo son el lobo, el buitre y el zorro, son los que peor fama tienen entre la gente del campo por los daños que pueden causar en sus explotaciones ganaderas.
Uso forestal.
La masa arbórea la componen principalmente encinas, robles, alcornoques y quejigos. En las zonas más húmedas junto a arroyos y riveras pueden aparecer pequeños bosques de fresnos. Junto con zonas de arbusto propiamente mediterráneo: jaras, escobas, piornos, tomillos, lavandas,… Y gran variedad de especies herbáceas
El monte en la dehesa ha sido diseñado por el hombre durante siglos de forma sostenible. Adaptando el bosque mediterráneo mediante la eliminación de matorrales y poda de arbustos para convertirlos en grandes árboles. Estos, en estado natural, no son así. Si nos fijamos en una zona de monte abandonada veremos muchos carrascos (encinas en estado arbustivo), muchos pies de roble muy pegados con troncos delgados y esveltos. Así como mucho matorral. En las zonas explotadas veremos grandes encinas y robles, pocos arbustos o matorrales y muchas zonas de pasto. Eso es porque se buscan grandes copas para obtener más bellotas. Y grandes claros para el pasto.
El monte adehesado se ha utilizado, tradicionalmente, para la obtención de materias primas de primera necesidad. Estas materias primas son la leña y el carbón mediante la poda (desmoche u olivado), el corcho mediante la extracción de la corteza del alcornoque, conocida como la saca. A su vez, las hojas de las ramas podadas sirven de alimento para el ganado, el ramoneo, como se conoce. Dependiendo del tipo de árbol se realizaba de un modo más o menos agresivo, a fresnos y robles se les talaban todas las ramas a la altura del tronco, mientras que en las encinas se mantienen las principales ramas.




También se colocan colmenas para la obtención de miel, aunque es una actividad minoritaria y en la mayoría de los casos se cede el terreno para su colocación a colmeneros o apicultores de otras zonas. Antiguamente también se utilizaba la corteza para el teñido de las pendas en la tenerías.
Uso agrícola.
Aunque en el presente se da menos, también es propio de las dehesas ver zonas sembradas de cereales. Principalmente para uso de pasto o forraje de los animales. No obstante, en el pasado estos cereales se cosechaban y servían para el consumo humanos y animal. Muestra de ello es la gran cantidad de molinos y aceñas que hoy día quedan en arroyos y ríos. Era de gran importancia la industria harinera. Esa harina se llevaba de vuelta a las fincas para su uso. El molinero recibía como pago parte de la misma.
Los cereales y harina ha sido un bien muy valioso durante buena parte de la historia de la humanidad. Tanto es así, que en multitud de pueblos y villas era almacenado en lugres muy seguros, las alhóndigas. Aquí sólo se accedía con varias llaves, en posesión de personalidades relevantes de las localidades. Es más, existían normas municipales que establecían las cantidades de harina a utilizar para la realización del pan.
En algunas viviendas particulares, especialmente en las fincas, había hornos donde fabricaban su propio pan con la harina obtenida de las cosechas. No exenta de riesgos, porque a veces los cereales estaban contaminados de hongos que causaban enfermedades a las personas.
Hasta no hace muchos años, el sistema de dehesas era autosuficiente, ya que no requería la compra de alimento para los animales. Junto con el pasto y los forrajes o cereales cosechados era posible alimentar al ganado sin la compra de productos a terceros. Hoy día esto es casi imposible. Debido al cambio en el manejo de los pastos, el ganado y al aumento de cabezas para mejorar la rentabilidad, es casi imposible mantener a este sin la compra de piensos, paja o forrajes. Haciendo que estos sistemas sean menos autosuficientes y menos sostenibles.
Uso ganadero.
Es el uso tradicional principal de la dehesa, y por el cual se originó. La ganadería extensiva dio lugar al cerramiento mediante paredes, al clareado del bosque mediterráneo para la producción de pasto, y por consiguiente a la creación de lo que hoy tenemos a nuestro alrededor. Un paisaje similar a la sabana africana único en el mundo.
Esta disminución del arbolado da como resultado el crecimiento de multitud de especies de gramíneas (hierva) y flores, que tapizan de fondo verde con una gran variedad de colores el terreno en primavera. Este a su vez sirve de alimento a gran cantidad de especies de invertebrados que apenas podemos definirlos. Gran variedad de vertebrados y mamíferos salvajes que todos conocemos. Dos de las especies que colaboran para la conservación de este entorno son el arrendajo, un ave de la familia de los córvidos, que acumula de bellotas en lugares protegidos y escondido a modo de despensas que pueden llegar a servir de semilleros para nuevas plantas. Y otro es el zorro, que al alimentarse de frutos de arbustos, ayuda a propagar las semillas de los mismos por amplias zonas del terreno. Por mencionar algunas, aunque no son las únicas.
Todo esto contribuye a que estos hábitats contengan una gran biodiversidad tan necesaria para revertir el cambio climático, especialmente las plantas por su generación de oxígeno mediante la transformación del CO2.
Razas autóctonas de ganado en la dehesa:
En tiempos pasados, por norma general en la dehesa, dentro de los terrenos del mismo propietario (finca), convivían y se criaban los tres tipos de ganado doméstico en extensivo: el bovino, el porcino y ovino. En función de la calidad del terreno y la producción de pasto, estos se destinaban al ganado mejor adapto para el mismo. Las partes más abiertas del monte se destinaban a las vacas, ya que estas necesitan de mayor pasto, las zonas más cerradas o tupidas para ovejas o cabras (estas últimas generalmente en terrenos más abruptos y menos productivos, ya que no hacen ascos a nada, lo mismo comen pasto que matorral). Y al cerdo se le dejaba todo aquel lugar donde hubiera bellotas. Pudiendo convivir sin ningún problema con vacas, aun siendo de lidia. No obstante, en buena parte de las fincas destinada a ganado de lidia podemos ver a los cerdos pastando en sus mismas tierras.
Ovinos
Son las ovejas y carneros. Históricamente son 3 las razas que han pasado por estas tierras. Mayoritariamente las castellanas, las merinas como raza trashumante de Extremadura y las churras, más propias del este de Castilla y León.
RAZA CASTELLANA
Pertenece al tronco castaño y su origen es europeo, posiblemente fue Origen en el tronco entrefino español (Ovis aries celtibericus). La raza probablemente fue definiéndose en los siglos XVIII y XIX, dentro de las grandes áreas cerealistas y adehesadas de Castilla la Vieja.
Existen dos variedades: blanca y negra. De tamaño medio, con pesos de 40-60 kilogramos para las hembras y 65-80 kilogramos los machos, aunque estas variaciones de peso pueden ser superiores, como consecuencia de las diferentes características de las zonas de explotación. Se explota en régimen extensivo cuando su fin es la cría de lechazos, o semiintensivo cuando también se ordeña.
Distribución geográfica: Mayoritaria como raza extensiva en Zamora, y con censos importantes en Salamanca, Ávila, Segovia, Soria y Valladolid. Más esporádica en otras provincias.
RAZA CHURRA
La raza ovina Churra, perteneciente al tronco Churro, es una oveja rústica de las más primitivas de la península. Forma parte del grupo de razas autóctonas más importantes de España, por su alta especialización en la producción de leche y por su elevado censo.
No tiene variedad negra. De tamaño similar a la castellana, con pesos de 40-60 kilogramos para las hembras y 65-80 kilogramos los machos, aunque estas variaciones de peso pueden ser superiores, como consecuencia de las diferentes características de las zonas de explotación. Hoy día se explota en régimen intensivo o semiextensivo. Es necesaria su estabulación para el ordeño.
Distribución geográfica: La zona principal coincide con la Submeseta norte del centro peninsular, y más concretamente con el valle del Duero, coincidiendo en gran medida con la Comunidad autónoma de Castilla y León.
RAZA MERINA
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El origen de la raza no está muy claro, aunque hay referencias anteriores a la llegada de los romanos.
Existen dos variedades: blanca y negra. Es una raza autóctona aunque se extiende por los 5 continentes. Es de tamaño menor a la castellana o churra. Los machos pueden presentar cuernos fuertes, estriados en forma de espiral, las hembras pueden tenerlo pero son rudimentarios. La explotación de esta raza ha sido tradicionalmente de tipo extensivo, y basada en la trashumancia para aprovechar la estacionalidad de los diferentes pastos. En la actualidad, dicha práctica ha pasado a explotación en dehesas.
Distribución geográfica: Todo el Mundo. Por motivos económicos y de adaptación a todos los continentes y a todo tipo de ecosistema. Es la raza mas apreciada para la producción de lana y la raza que ha dado origen a la mayoría de las razas cárnicas actuales.
Bovinos
Son las vacas y toros. En el presente son multitud las razas de animales bovinos que hay en España. Con la globalización se han importado, y se siguen importando, cada día razas diferentes. Aunque no debemos olvidarnos de algo muy importante: sólo las razas autóctonas con las que mejor pueden adaptarse a la cría en extensivo en la dehesa. Y sobre todo, adaptarse a nuestro clima cambiante. Por ello es imprescindible mantener estas razas. Hablamos de la Morucha, Berrendo y Lidia.
RAZA MORUCHA
Raza Indígena Localmente Adaptada a la zona de dehesa que proviene del Tronco Negro Ibérico, por lo que son de mucosas negras. Originaria de la meseta central.
En la actualidad hay dos variedades: la cárdena (color grisáceo) y la negra. Animal de tamaño medio, hembras 500-530 Kg y machos 850-900 Kg. Se explota en régimen extensivo, fundamentalmente en el ecosistema de dehesa. Es apreciada por la gran calidad de su carne, pero en su origen se empleaba para la cría de bueyes y una rama, ya extinguida, como toro de lidia, siendo una de las razas que dieron origen a este.
Distribución geográfica: Se localiza en el oeste español, fundamentalmente en Salamanca, Norte de Cáceres y suroeste de Zamora, en el ecosistema de la dehesa fría, su feudo fundamental los constituye el campo charro. Además de las provincias citadas, existen explotaciones ganaderas de Raza Morucha en la comunidad de Madrid, en Castilla la Mancha e incluso hay un ganadero en Francia.
RAZA BERRENDA
Raza autóctona, aunque se desconoce la procedencia exacta. Probablemente sea Extremadura, sur de Salamanca y norte de Andalucía.
Existen dos variedades de capa negra y colorada. Tamaño similar a la Morucha. Hembras de 550 Kg y machos de 900 Kg. Utilizada como animal de tiro por su facilidad para la doma. También para el manejo de ganado de lidia. Su carne es muy apreciada, especialmente la de buey. Los machos eran castrados para su mejor manejo, empleados como animales de tiro y labranza. Debido a su trabajo y alimentación poseían carne de gran valor nutricional.
Distribución geográfica: Se encuentra muy distribuida geográficamente por España, ya que entre otras cuestiones se encuentra ligada al ganado de Lidia como cabestraje. Raza en declive por cambio en los usos de la dehesa. Cada vez son menos las ganaderías que se dedican a su cría. Si bien, en la mayoría de ganadería de lidia hay hembras para la cría de cabestros.
RAZA DE LIDIA

Raza creada a partir de ganado autóctono que había en la España peninsular de los siglos XVI al XVIII, que inicialmente constituyen las denominadas castas fundacionales (Morucha Castellana, Jijona-Toros de la Tierra, Navarra, Cabrera, Gallardo, Vistahermosa y Vazqueña), y es seleccionada exclusivamente para los espectáculos taurinos siguiendo diferentes criterios. Estudios genéticos moleculares demuestran que esta raza mantiene una mayor riqueza genética que la mayoría de las razas bovinas europeas, siendo más similar a las encontradas en el centro de domesticación de Oriente Próximo que a la de las poblaciones europeas. Se detecta una huella africana presente en muchos encastes de la raza de lidia, que aparece también en restos de uros peninsulares de más de 3.000 años de antigüedad.
Distribución geográfica: Distribuida prácticamente por toda la Península Ibérica, con amplia implantación en las zonas adehesadas de las dos mesetas, Andalucía y Extremadura. También en Francia y algunos países latinoamericanos con tradición taurina.
Porcinos
Son los cerdos. Evidentemente el rey de la dehesa para la inmensa mayoría de la población nacional e internacional es el cerdo ibérico o de pata negra. Debido a uno de los productos más típicos y únicos de la gastronomía española: el jamón ibérico. Para aumentar la cantidad de carne del cerdo ibérico se realizan cruces con otras razas. Lo más habitual y normalizado es la raza Duroc. Por lo que en la dehesa en extensivo encontramos estas dos razas: Ibérico y Duroc. También podemos encontrar otras razas denominadas blancas, la más extendida es la raza Landrace. Estas razas de blanco son criadas en intensivo, es decir, en grandes naves alimentados con piensos.
RAZA IBÉRICA
Origen Geográfico (península Ibérica). Existen referencias anteriores a los romanos que mencionan los perniles de esta raza y el medio en el que se produce: «las dehesas de iberia» Erróneamente se ha utilizado el término «Pata Negra». Una característica propia de la raza es su pezuña negra. De ahí procede el término pata negra, ya que en España no existían otras razas con esta peculiaridad.
De tamaño medio. Piel siempre pigmentada. De coloración variable entre el negro intenso y el colorado, siendo la expresión más típica de éste el color retinto. Algunos ejemplares pueden presentar una mancha blanca en el rodete de la jeta. Pelo débil, no abundante y en todos los casos del mismo color que la piel.
Distribución geográfica: Raza indígena evolucionada a partir del Sus scrofa ferus (Jabalí), con gran heterogeneidad debido al desarrollo de variedades locales (muchas de ellas desaparecidas hoy día) debido al aislamiento reproductivo entre ellas. Propio de las zonas adehesadas de la península Ibérica.
RAZA DUROC

Es una raza que tiene su origen en Estados Unidos, encontrándose en la actualidad, ampliamente distribuida por Europa. Esta raza es bastante apreciada para la matanza tradicional, pues con una alimentación a base de bellotas y hierba produce una carne de muy buena calidad. Además, al ser ligeramente más grandes que el ibérico dan más cantidad de carne.
La raza Duroc presenta un prototipo racial que engloba animales de tamaño y longitud medios, pelo largo, color rojo ladrillo de la piel y orejas caídas de mediana longitud con las puntas hacia abajo sin que dificulten la visión. El tronco es de longitud media, profundo y arqueado. Extremidades largas, medianamente finas y derechas con pezuñas fuertes de color negro.
Distribución geográfica: Los animales de raza Duroc están distribuidos por todo el territorio nacional, destacando su presencia en Extremadura, Aragón y Cataluña. Al igual que el ibérico, su cría está muy vinculada a la dehesa. Por ser la base del cruce del cerdo ibérico.
RAZA LANDRACE

La raza Landrace es de origen danés, y gracias a su excelente adaptación al medio y a su empleo como pilar de los programas de hibridación, se encuentra, en la actualidad, ampliamente distribuida por España.
Son animales de tamaño medio, color blanco (excepcionalmente se pueden tolerar algunas pequeñas manchas negras o azules, siempre que el pelo implantado sobre ellas sea blanco). La cabeza es de longitud mediana, con orejas no muy largas inclinadas hacia delante cubriendo casi por completo los ojos del animal.
Su musculatura está bien desarrollada y es una raza que destaca por englobar animales alargados con 16 a 17 pares de costillas a diferencia de otras razas que presentan 14.
Distribución geográfica: Los animales de esta raza constituyen un censo importante dentro de las explotaciones porcinas españolas. Su distribución ocupa todo el territorio nacional.
¿Cómo se si estoy comprando cerdo ibérico de bellota?
Llegados a este punto es necesario recordar que no todo el cerdo que se vende como ibérico es puro ni alimentado a bellota. En el mercado podemos disfrutar de muchos productos de ibérico, pero sólo la excelencia en la calidad es del ibérico puro de bellota criado en la montanera. Esta es la forma de alimentación y cría del cerdo en su última fase: entre octubre y febrero el cerdo es soltado en la dehesa para que se alimente de bellotas y hierba. Esta alimentación y el movimiento continuo es lo que hace que genere la grasa infiltrada que le da la calidad extra comparada con el ibérico de cebo a pienso. Para ayudarnos a saber qué estamos comprando de ibérico existen 4 categorías por colores, que se diferencian por la alimentación y el porcentaje de pureza de la raza.
- El precinto negro identifica al Jamón de Bellota 100% Ibérico. Un precinto que certifica que la madre y el padre del cerdo en cuestión son 100% raza Ibérica inscritos en el Libro Genealógico; y que el animal, en su etapa de engorde, se alimentó de bellotas y otros recursos naturales de la dehesa.
- El precinto rojo es el del Jamón de Bellota Ibérico, procedente de animales Ibéricos, con un 75% o 50% de raza ibérica, y que en su etapa de engorde se alimentaron con bellotas y otros recursos naturales de la dehesa.
- El precinto verde corresponde al Jamón de Cebo de Campo Ibérico, y puede proceder de ejemplares 100% Ibéricos o Ibéricos, con un 75% o 50% de raza ibérica, alimentados en su etapa de engorde con piensos de cereales y leguminosas y con hierbas del campo.
- El precinto blanco identifica al Jamón de Cebo Ibérico, y puede proceder de ejemplares 100% Ibéricos o Ibéricos, con un 75% o 50% de raza ibérica, alimentados en granjas a base de piensos de cereales y leguminosas.





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